Hoy vamos a hablar de la protección solar y por qué son sumamente importantes los productos que elijamos para protegernos del sol.

La Naturaleza nos ha obsequiado con una gran abundancia de plantas y minerales que nos proporcionan una protección natural y al mismo tiempo hidratan y nutren nuestra piel en profundidad. Hoy en día, a causa de la industrialización y los bajos precios de los componentes sintéticos, los cosméticos químicos convencionales son más accesibles y cada vez menos podemos encontrar productos cosméticos naturales de calidad.

Es necesario hacer la elección estando bien informados a la hora de comprar cosméticos, para poder disfrutar de un resultado notorio y duradero. Sobre todo, al exponernos al sol, cuando los poros de la piel se abren y el sol “quema” los cosméticos sobre ella. Es por eso que, cuando elijas los productos de protección solar, deberías fijarte más bien en su composición que en el alto nivel de SPF. En una gran mayoría de los casos puede resultar que, en vez de protegerte, te aplicas aceites sintéticos a base de derivados de petróleo, los cuales perjudican la piel y la salud a largo plazo.

A pesar de que existen bajo distintas formas (aceites, ungüentos, sprays, cremas), los productos de protección solar se pueden categorizar en dos grupos – físico y químico, definidos a base de su composición y acción. Estas son las características básicas de los dos tipos:

Los productos de protección solar químicos protegen la piel absorbiendo los rayos ultravioleta. Incluyen en su composición: parafina, derivados de petróleo, siliconas, fragancias químicas, parabenos, etc.  que frecuentemente provocan la obstrucción de los poros e inflamaciones. Las sustancias químicas penetran muy fácilmente en la piel y empiezan a circular en el flujo sanguíneo y en todo el cuerpo, lo que a su vez causa enfermedades y disfunción hormonal. Y los aromas añadidos adicionalmente, en muchos casos, provocan dermatitis de contacto.

Una gran parte de los cosméticos de protección solar contiene además nano partículas. Estas poseen propiedades diferentes a las propiedades del mismo elemento, que no tiene la forma de nano partículas. Su tamaño microscópico las hace fuertemente reactivas y en condición de penetrar en las células de los organismos y modificar su estructura. Las nano partículas pueden formar radicales libres que alteran el ADN de las células, y esta es una de las razones de la formación de cáncer.

Los cosméticos químicos también influyen en el medio ambiente y esta es la razón, por la que su uso está restringido en algunas playas en el mundo.

Para evitar todos estos efectos negativos, la mayoría de los dermatólogos y expertos en cuestiones de la piel recomiendan el uso del segundo tipo de productos – los así llamados protectores solares “físicos”. Sus componentes activos son elementos naturales que se encuentran en el suelo – dióxido de titanio u óxido de zinc. Estos son minerales naturales que se forman de sedimentos de arena y arcilla. Los filtros minerales naturales crean una capa protectora sobre la piel, en la que no se reflejan los rayos UV. De este modo, no penetran en ella, por lo tanto, no la irritan y no obstruyen los poros. En la piel no se produce una reacción química y así consigues un bronceado saludable sin dañar la piel y el equilibrio epidérmico. Aquí es importante señalar que debemos tener en consideración que los filtros naturales no estén mezclados con productos químicos como la silicona o las fragancias sintéticas, o descompuestos en nano partículas.

El óxido de zinc, por ejemplo, tiene una larga historia en su aplicación como protector solar. Ofrece protección de amplio espectro contra los rayos UVB, que causan quemaduras de sol y contra los rayos UVA, que penetran a mayor profundidad y pueden ser peligrosos. Este mineral es muy famoso por sus ventajas y se utiliza como medio de protección de la piel por sus cualidades calmantes, antimicrobianas y antiinflamatorias. El zinc es el único componente activo antisolar, aprobado por la FDA para niños menores de seis meses.

Además de filtros minerales en los así llamados productos “físicos” están añadidos aceites naturales y extractos. Estos nutren y resguardan de la deshidratación, previenen la aparición de reacciones alérgicas e irritaciones cutáneas. Los componentes completamente naturales que contienen hacen que sean tolerables hasta para las pieles más sensibles. Esto los hace ser particularmente adecuados para la piel sensible de los bebés y para mujeres embarazadas.

Aquí están las principales razones de por qué elegir cosméticos naturales para la protección solar, en vez de cosméticos químicos:

  • no exponen a riesgo la piel y el cuerpo
  • nutren, hidratan, protegen de la deshidratación y conservan el bronceado por más largo tiempo, lo hacen terso e intenso
  • contienen componentes completamente naturales, no causan irritaciones y alergias
  • apropiados para personas con piel sensible, bebés y mujeres embarazadas
  • sin filtros químicos agregados, nano partículas, alérgenos, parabenos, aromas, conservantes. Es importante mencionar que en el mercado hay una oferta masiva de productos hechos a base de aceites naturales, pero estos contienen componentes químicos agregados y aromas. Por eso es necesario leer con cuidado la etiqueta del producto de protección solar
  • no causan daño a la naturaleza ni a las personas y conservan el equilibrio ecológico del planeta.

Al igual que eliges con cuidado lo que comes, del mismo modo tienes que tener en consideración lo que te aplicas en tu cuerpo cada día. La piel es el órgano más grande que tenemos y necesita cuidados y nutrición a diario, inspirados en la naturaleza. Aplicándote una combinación de aceites naturales, disfrutarás de una piel suave y reluciente con un bronceado liso y uniforme. ¡Porque la elección que haces cada día es importante!

Y por supuesto, te recordamos que la exposición excesiva al sol presenta una amenaza grave para la salud, aun cuando utilices cosméticos de protección solar. Para mantener la protección, la loción tiene que aplicarse de nuevo, sobre todo después de sudar, nadar o secarse. La reducción de la cantidad debilita considerablemente el nivel de protección.

Siempre tuyo, COCOSOLIS

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